Nueve años poniéndole cara a una consultoría de proyectos.
De un logotipo en abril de 2017 a una casa de cuatro marcas que vende formación, publica libros y llena auditorios. Todo lo que se ve de ese negocio se diseñó aquí, pieza por pieza, durante nueve años seguidos.
- Cliente
- La Oficina de Proyectos (LODP) — consultoría en estrategia, gestión de proyectos e innovación
- Interlocutor
- Jaime E. García Castro — fundador, facilitador y autor
- Rol
- Diseño de marca, dirección de arte y diseño de piezas · digital e impreso
- Periodo
- Septiembre de 2016 – enero de 2026
- Marcas
- LODP, Projectool, Charlab, Proyectos Ágiles
- Entregables
- Identidades, landings, mailings, campañas de evento, portadas de libro, publicaciones, papelería y material de aula
- Alcance
- Barranquilla, con talleres abiertos y en línea

El contexto
Jaime García Castro vende algo que no se puede fotografiar: criterio para que los proyectos de otras empresas no se caigan. Un consultor así vive de dos cosas —que lo inviten a hablar y que lo recuerden después—, y las dos dependen de material gráfico.
El encargo nunca fue «hazme un logo». Fue sostener, año tras año, la cara de un negocio que iba cambiando de forma: primero consultoría, después seminarios presenciales, después una editorial personal, y al final talleres de inteligencia artificial en línea.
Cada etapa trajo su propio problema de diseño, y ninguna canceló a la anterior. En 2026 siguen vivas la marca madre de 2017, la línea de formación de 2019 y el producto de mesa de 2016.
2016 — Projectool, el primer producto propio
2017 — los mailings, el logotipo y la campaña con ACIEM
2018 — Proyectos Ágiles: la primera campaña completa
2019 — Charlab, la marca de formación
2020–2026 — libros, tertulias y la línea de IA
El reto
Una marca que tenía que caber en una diapositiva proyectada a diez metros y en una escarapela de bolsillo, impresa a una tinta.
- Cada evento es un lanzamiento completo. Un seminario de un día necesita landing, mailing, página de habeas data, escarapela, certificado, carpeta, banner, fondo de presentación, material descargable y cinco formatos de redes. Y necesita todo eso antes del evento, no después.
- El facilitador es el producto. En una consultoría personal la cara del fundador aparece en el volante, en la solapa del libro y en la landing. Eso obliga a un tratamiento consistente durante años, no por campaña.
- Los públicos no son uno. El mismo taller se vende a estudiantes de pregrado, a afiliados de un gremio, a egresados y a particulares, con precios distintos. La pieza tiene que decir eso sin parecer una lista de precios.
Un manual de marca. El sistema se sostuvo por uso continuado —siempre las mismas dos tintas, la misma onda azul, el mismo tratamiento del titular— y no por un documento normativo. Nueve años después la coherencia se ve; el manual sigue sin existir.
Las líneas de trabajo
Los mailings de contenido
Antes del logotipo definitivo ya había un programa de correos, y ahí se fijó el tono editorial de la marca: una pregunta incómoda como titular. «¿Por qué nos cuesta hablar de riesgos?», «Mida donde realmente importa», «Sus recursos esperan por Usted».
Cada correo abre con una foto del facilitador en sala o una ilustración de trazo negro sobre plano de color, sigue con dos párrafos y cierra con un solo botón. Al pie, las tres soluciones de la casa —consultoría y entrenamiento, diseño de oficina de proyectos, risk management— y las cinco redes.
La plantilla se reutilizó durante años cambiando solo imagen y titular. Esa es la razón de que un consultor solo pudiera sostener un envío periódico.



Planificación Acelerada de Proyectos
El problema: un seminario con cuatro precios distintos —estudiantes de pregrado, afiliados a ACIEM, egresados y no afiliados— y una sola pieza para venderlo.
La decisión: apilar los cuatro valores en una tabla discreta al pie, bajo el título «Inversión», y dejar el argumento arriba. Se lee primero por qué ir y después cuánto cuesta.
Un lenguaje de velocidad —itálica condensada, autos desenfocados, bandera de meta— sostiene el volante impreso y el banner web, donde la palabra «Regístrese» ocupa el lugar de la línea de llegada.


Proyectos Ágiles: el sistema completo
El seminario taller «Proyectos ágiles para empresas eficientes», del 26 de octubre de 2018, es la campaña mejor documentada del archivo: dieciocho piezas de un único sistema.
El identificador es un velocímetro cuya aguja se convierte en una flecha ascendente, sobre una onda azul que atraviesa todas las piezas y da continuidad al conjunto.
El despliegue cubre el ciclo entero del asistente. Antes: landing en agil.lodp.co, mailing, página de tratamiento de datos, banner de descuento por inscripciones de dos o más, y publicaciones para LinkedIn, Twitter, Facebook Ads y WhatsApp. Durante: escarapela, carpeta, banner de sala y dos fondos de presentación. Después: certificado de asistencia y cuatro PDFs descargables.







Los cuatro descargables —«Enseñanzas de Lean Manufacturing a Gestión de Proyectos»— convierten un evento de un día en material que circula después y sostiene la convocatoria del siguiente.
Charlab, la marca de formación
Cuando los talleres dejaron de ser eventos sueltos y pasaron a ser una línea, se separaron de LODP con marca propia: Charlab, dos globos de diálogo que se superponen, con el descriptor «Charlamos ideas, Construimos futuro».
Sobre esa marca se produjo una serie larga de publicaciones cuadradas, cada una con su propio registro visual pero el mismo globo en la esquina: Si Budha fuera gerente, Del Cerebro al Corazón, Negociando como Delfines en un mundo de Tiburones, Los 4 Acuerdos que hacen los mejores Equipos, PlugAndPlay, Del WOW a la compra, I·D·E·A·S, Lecciones que el ROCK me enseñó de liderazgo y Un Viaje inesperado.




Una misma pieza, varias versiones
El problema: en pauta, una sola imagen se quema en días. La campaña necesita variedad sin perder identidad.
La decisión: versionar la imagen y el tratamiento del titular, y dejar fijos composición, marca y descriptor. Dos temas se trabajaron así: Sensei y Ninja, con tres versiones, y ¿Por qué le pasan cosas malas a los buenos equipos?, con cuatro.
El lector reconoce la campaña por la estructura, no por la foto. Eso permite rotar creatividades sin volver a explicar de qué se trata.




Projectool, el producto de mesa
Antes que todo lo anterior, un juego de tablero: Projectool · «Innova juega y aprende». Un circuito de casillas numeradas del 01 al 99 sobre plano azul técnico, con las fases del proyecto —preparación, ejecución, entrega, cierre— marcadas en magenta, y dos tipos de carta: Evento y Herramienta.
En el centro, la única frase de la pieza: «Su Proyecto termina con el presupuesto y en el tiempo estimado».
El logotipo va en caligrafía, deliberadamente lejos del sistema institucional de LODP, porque el tablero se vende como juego y no como material corporativo.


Los libros
Tres portadas, seis años: Hágale sin miedo (2020), Si Descartes fuera gerente (2024) y Sesgo, luego existo (2026). Cada una resuelve el título con un recurso distinto —la silueta que cae, el trazo sobre fondo de gabinete de curiosidades, el patrón de zigzag que satura—, pero las tres ponen el nombre del autor arriba y la promesa abajo.
El libro dejó de ser un producto aparte y se volvió argumento de venta: el volante del taller de Uniandinos de noviembre de 2024 promete que cada asistente recibe un ejemplar físico de Si Descartes fuera gerente, y lo muestra en la pieza.




IA para Todos
La línea más reciente, otra vez bajo Charlab: tres talleres de inteligencia artificial —Consultores y Profesionales Independientes, Emprendedores y Principiantes—, cada uno con su banner y su landing completa.
El sistema visual cambia de registro: fondo dorado degradado, mano humana y mano robótica, y el bloque IA PARA TODOS con un cerebro de línea.
Las landings son la pieza más compleja del archivo: titular, temario numerado, valor, fecha, horario, descuentos por pronto pago y por grupo, público objetivo, resultados de aprendizaje, formulario de ocho campos con casilla de habeas data, ficha del facilitador y enlaces cruzados a los otros dos talleres. Que cada landing recomiende las otras dos es la diferencia entre vender un taller y vender un catálogo.




Resultados
No hay un entregable estrella. Hay continuidad: la marca madre de 2017, la línea de formación de 2019 y el producto de mesa de 2016 siguen todas vivas en 2026, y cada campaña nueva se monta sobre el mismo sistema en lugar de empezar de cero.
Aprendizajes
Un cliente de servicios profesionales no compra piezas: compra que su cara sea la misma el año que viene.
Este es el caso más largo del portafolio y el que mejor muestra la comunicación completa —marca, campaña, evento, material de aula, publicación y venta en línea— para un mismo interlocutor y con el mismo criterio.
Y la coherencia no siempre necesita manual. Aquí el sistema se sostuvo por uso continuado y por una sola mano dibujando, no por un documento normativo. Funciona mientras la relación dure; el manual es lo que la hace sobrevivir a la relación.
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